La experiencia didáctica que se presenta, consistió en la realización de un itinerario didáctico fundamentado en los Sitios de Zaragoza (1808-1809). Dicha experiencia se realizó en el marco de las denominadas “salidas terapéuticas” que se desarrollan en el contexto del Centro Penitenciario de Zuera, además de quedar reflejadas en la programación del Departamento de Ciencias Sociales como salida didáctica. Un paseo ciudadano a través del hilo conductor de la Guerra de la Independencia donde se redescubre la ciudad y su patrimonio histórico.

 Introducción y contexto

Mi nombre es Sergio, soy profesor de Ciencias Sociales y orientador del Aula Habilitada del Centro Penitenciario de Zuera. En dicho centro se imparten varios niveles educativos en el contexto de la enseñanza de adultos reglada. Los niveles que conforman la enseñanza dependiente de la DGA dentro de la prisión se dividen en enseñanzas iniciales -FIPA- (alfabetización, neolectores, competencias básicas) y enseñanza secundaria -ESPA- (de 1º a 4º).
La experiencia que vamos a analizar se sitúa curricularmente en la programación de 4º de ESPA, aunque dadas las características de la salida terapéutica, se amplió a alumnos no matriculados en la escuela. El grupo en cuestión se conformó con 14 internos que reunían una serie de condiciones exclusivas para realizar la salida. Por un lado, los alumnos matriculados en la ESPA (5 en total) a los que se sumaron otros 9 por indicaciones del Centro Penitenciario. Las salidas terapéuticas son programadas para los internos del módulo 14 (módulo de respeto con especiales características), cuyos asistentes tienen un perfil de posibilidades de reinserción alto (han cumplido más de la mitad de la condena y su valoración de comportamiento es alta).

Objetivos de la actividad.


A parte de los objetivos generales que marca la legislación en 4º de ESPA, en dicha salida (y dadas las características de los alumnos), se concretó en la valoración del patrimonio artístico e histórico de la ciudad, en la narración de los acontecimientos cuyos vestigios fueron testigos mudos (o no tanto) de los asedios que sufrió Zaragoza en el verano de 1808 y en el invierno de 1808-1809 por parte del Ejército Imperial Francés. De esta forma, a través de un itinerario didáctico programado, en cada lugar destacado se trataba de cumplir un objetivo didáctico concreto diferente, focalizado en los valores cívicos y morales.


Contenidos trabajados.


En un contexto como el de un Centro Penitenciario, se debe tener en cuenta que los contenidos son importantes, pero no decisivos. Dadas las condiciones morales de los internos, se debe procurar comprender que los contenidos han de ser adaptados a los intereses, o preocupaciones del alumnado. En muchos casos este alumnado presenta problemas de orden psicológico, dadas sus circunstancias, además de ser un colectivo con serios riesgos de exclusión y con la autoestima baja. La didáctica de la Historia a través del patrimonio, educa en valores y aporta visiones amplias de contextos pasados, casi siempre difíciles. Por esta razón y a través de los acontecimientos bélicos que sufrió Zaragoza durante Los Sitios, se busca que los alumnos comprendan y empaticen con un pasado que dejó huellas todavía perceptibles en la ciudad. Se buscó el desarrollo de la competencia social y ciudadana en un marco genérico de conocimientos.
A través de la actividad, enmarcada en un contexto histórico más general, cada elemento del recorrido buscó conseguir una serie de objetivos concretos que de alguna forma hicieran pensar en las vinculaciones pasado-presente a los alumnos.


Recursos y Herramientas utilizados.


El itinerario didáctico tan solo necesita dos elementos: el profesor y los alumnos. Deben seleccionarse previamente los monumentos o espacios a visitar para poder vincularlos con los objetivos buscados. En el caso de la actividad, se desarrolló con el profesor de Ciencias Sociales, el educador del módulo 14, el psicólogo del módulo y una asistenta social. Dicho acompañamiento es preceptivo. La duración de la actividad debe estar medida en todo momento, dado que en cada lugar se ofrecen una serie de explicaciones cuya duración oscila entre los 10 y 15 minutos (sin contar las preguntas que suelen realizarse por parte de los alumnos). Además, se debe tener en cuenta las distancias que se recorren a pie entre un punto y otro. En este caso se eligió un itinerario que cubriera las partes más importantes y los vestigios más destacados de ambos asedios, realizando un programa coherente y globalizador. Se realizó siempre en exterior, sin entrar en ningún lugar. La ruta tuvo una duración de tres horas, con una merecida pausa en la Plaza de Los Sitios para tomar café.

 

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Plano de la ruta.


1.- Palacio de la Aljafería. Contextualización de la Guerra de la Independencia y de la Zaragoza de 1808. El castillo durante los Sitios (antes y después).
2.- Plaza del Portillo, Monumento a Las Heroínas. Destacar el papel de las mujeres durante los asedios.
3.- Plaza de Toros. La Batalla de las Eras y las obras de Pignatelli en Zaragoza.
4.- Convento de las Hermanas de la Caridad (tiene en su interior un museo dedicado a la Madre Rafols, así como instrumental quirúrgico del antiguo Hospital Provincial). La sanidad durante la guerra y en el siglo XIX.
5.- Plaza Forqué: monumento al General Palafox. Los líderes visibles de la resistencia al Ejército Francés.
6.- Puerta del Carmen. Escenarios de una guerra urbana.
7.- Paseo de la Independencia. Historia de la construcción del Paseo.
8.- Plaza de los Sitios, Edificios de la Exposición de 1908 y Monumento a los Sitios (sin duda uno de los más espectaculares).
9.- Plaza de España, Antiguo Hospital de Nuestra Señora de Gracia, antiguo convento de San Francisco -ambos perdidos durante la guerra- y monumento a los Mártires.
10.- Calle 4 de agosto. Casa Lax. Galdós y los Sitios.
11.- Plaza del Pilar, impactos de la artillería francesa en Este y Norte
12.- Puente de Piedra, Monumento al Barón de Warsage y al Padre Boggiero.
13.- Desde el Puente de Piedra, se cierra el itinerario explicado la gran fosa común (estimada en 15.000 personas) bajo la arboleda de Macanaz.


La evaluación de la actividad resultó de un intercambio de experiencias entre los alumnos y el profesor, así como con el personal designado por el centro para el acompañamiento. Los alumnos la valoraron muy positivamente en cuanto a todo lo que habían descubierto. Fue una experiencia muy enriquecedora tanto para ellos como para el que suscribe, ya que, gracias a la Historia de la ciudad, muchos de ellos -y aunque fuera un breve periodo de tiempo- pudieron sentirse libres y alejados del contexto penitenciario diario. Las experiencias del pasado y el patrimonio son fuentes de valores cívicos y morales que en buena medida pueden ayudar a la reinserción de personas privadas de libertad. Al menos esa sensación debe quedarnos.



Para ampliar información se recomienda visitar la página web de la Asociación Cultural Los Sitios de Zaragoza:
www.asociacionlossitios.com

SERGIO SÁNCHEZ MARTÍNEZ